vista de sala, Manifiesto al Caos,
La Chispita, CDMX, México
2023
Manifiesto al caos surge de una búsqueda identitaria y gráfica, a través del dibujo y la poesía alude a la contradicción, al hartazgo y a la inconformidad; a enaltecer el caos y el deseo de construir únicamente con el fin de destruir. Sustaita utiliza la yuxtaposición de elementos de la cultura pop y el uso del yuru chara a manera de alter egos para construir un mapa identitario evocando la pesadilla y el caos a través de reminiscencias del arte infantil.
Este proyecto fue realizado con el apoyo del FONCA en el programa Jóvenes Creadores 2019- 2020.
La exposición se compone de la selección de 5 módulos de gran formato de 2x1 m dispuestos de manera horizontal en los muros de la galería, misma que al fondo alberga, de manera oculta, dos muros que contienen en trazos rojos, fragmentos del Manifiesto al Caos.
A través del trazo compulsivo, el dibujo expandido, la yuxtaposición de escalas y materiales, el dibujo se desborda del papel expandiéndose en los muros por medio de doodles, personajes y texto.
Al unísono de la obra la exposición también presenta la publicación homónima realizada en colaboración con la editorial Ediciones Hungría. Manifiesto al caos conforma la primera publicación de Pamela Sustaita.
Manifiesto al Caos
2016
predicamos el caos,
la evidenciación de lo mutilado,
el trazo violento
el color rojo,
(escarlata creciente)
el vomito frenético
el arrancar pestañas,
[una por una]
a carcajadas brillantes.
creemos en el caos,
en los charquitos de sangre
en los avioncitos de papel
en saborear la desgracia.
predicamos
el rincón mutilado
y queremos
volar en pedazos.
enaltecemos
el andar de lo tortuoso,
aquel minúsculo rasguño que incide
dentro de la asimetría;
los puñados de muelas que gritan en la desgracia
(construyendo casitas
en todos lados)
los órganos palpitantes que amenazan
no creemos en las mayúsculas, pero si en los signos de puntuación.
enaltecemos la construcción
[únicamente con el fin]
de la destrucción,
la mallugación constante
de todo aquello que remita a la tranquilidad
[que nos ate a ella]
atacamos como avispas
lo estático del viento
a la calma que titila,
al nombre que se repite tres veces uno delante del otro,
a aquel
que no esté dispuesto a desintegrarse
cada vez que abre los ojos.
creemos en el fuego,
en los rayones de colores,
en el color rojo.
creemos en las cualidades de la destrucción
en los escombros
que sofocan,
creemos en la desgracia
y en lo que de ella emana,
en la habilidad de los insectos
y en las pestañas
[arráncalas otra vez,
una por una]
perseguimos los días rojos,
las sombras del komorebi
las palmas sudadas -que engendran muñequitos-
perseguimos la calma,
solo para arruinarla;
queremos nadar,
sumergirnos en el vacío,
en saliva
caer.
creemos en las posibilidades del recuerdo;
en gritar a borbotones,
en escupir al viento,
en evadir cualquier secuencia que no parezca absurda.
enaltecemos la práctica lirica,
creemos en emitir brillos cada tanto,
en no atarse los zapatos,
en c
a
e
r
con mas frecuencia
de la que nos levantamos,
en arrancar los días amarillos,
en navegar encallados,
entre el tiempo
y el recuerdo
desafiarlo
no llegar nunca
para nunca irnos.
esperamos hasta el final,
aunque el segundo inequívoco nos ofrezca una salida,
y salgamos
queremos parpadear en todas partes,
ser el trozo que cae
[al ritmo de una mueca]
dentro de los escombros
queremos pretender una caída
morirnos de la risa.
queremos devorar todo
atacar con mordidas
a todos y
cada uno de los elementos de vuelo,
queremos desvanecernos,
hurgar en la desgracia,
cantar allí dentro;
emerger de nuestras entrañas para evaporarnos con el sol,
hervir
dentro de sus manos,
jugar, pelear, gritar.
queremos olvidar el color azul,
saborear la sangre,
arder mientras contemplamos las estrellas,
mientras el mundo se calcina,
mientras lo destruimos
y lo construimos de nuevo
y lo destruimos
y lo construimos de nuevo
...
[y así sucesivamente]
queremos destruir,
destruirnos también,
y que nos destruyan.
no buscamos adeptos
los destellos están donde deben estar.
NO SOMOS NADIE
somos insomnio
somos hirviendo somos destellos
somos carcajadas
somos angustia
somos saliva somos pestañas somos el cielo
somos trayectos somos cavidades vacías
somos absurdo somos ausencia somos sal
somos rincones mutilados
somos vómito somos penitentes
somos miedo
somos tristeza somos pilotos somos un día
somos escombros somos un reflejo
somos parvadas de caritas somos columpios
somos caracoles somos grillitos
somos calles quemadas somos a la inversa
somos cortadas
somos casitas somos venas
somos arañas
somos rojo.